17/3/16

"No soy muy fan del vampiro" (II)

María Ibáñez, durante un momento de la entrevista.
Con estas palabras, iniciábamos una interesante charla con María Ibáñez, investigadora de la UCM, en una céntrica cafetería de Madrid. Dice que le encantaba El pequeño vampiro, aunque este tema haya estado siempre tan maltratado y espera “que se rescate la figura del vampiro tradicional de una forma más postmoderna”, sin caer en licencias tan vacías de contenido como “brillar en la oscuridad”. Hablamos de Penny Dreadful, cuya buena acogida ha llevado a su renovación para una tercera temporada, porque "esas otras películas como Abraham Lincoln cazador de vampiros o Van Helsing me parecen totalmente irrisorias […]; sin embargo, la línea argumental de Penny Dreadful, tomando un poco de todas ellas, ha funcionado bastante bien”.

Algunos de los trabajos presentados por la investigadora de la UCM.
Licenciada en Filología Inglesa, María Ibánez engloba su investigación dentro de los Estudios sobre Intertextualidad y Mediación Intercultural de la Universidad Complutense de Madrid, con una tesis doctoral que llevará por título Mitos de lo siniestro en la novela gráfica contemporánea. "Es un proceso largo en el que llevo inmersa tres años, lo siniestro es un campo amplísimo". Tan amplio como la figura del vampiro y su relación con el cómic, por ejemplo, y últimamente con la televisión, como se desprende de la proliferación de series que ofrecen una nueva aproximación, revisitación o, en algunos casos, degradación del mito. Bajo el título Penny Dreadful: terror victoriano en la pequeña pantalla, María Ibañez desgranó los aspectos más interesantes de la serie creada por John Logan durante un Congreso sobre Literatura organizado por la Semana Gótica de Madrid. "Penny Dreaful -señala- capta el espíritu decimonónico al cien por cien en cuanto a imágenes, oscuridad, tipo de personajes... y lo trata desde la tendencia, ya existente en el siglo XIX, del gótico más urbano". Ese pastiche, que según la RAE es una "imitación o plagio que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista y combinarlos, de forma que den la impresión de ser una creación independiente" queda reflejado, no sólo en la serie, sino también en la exposición de ideas que la investigadora ha compartido previamente en otros encuentros como el Seminario de Lecturas Entrecruzadas, dentro de la Semana Complutense de las Letras: "La serie explota las estratagemas textuales de las que Alan Moore hace uso en el cómic The League of Extraordinary Gentlemen, pero de una forma que no ha sido traducida […] quizá sea el despropósito de esta película lo que ha proporcionado ventaja a los creadores de la serie para intentar llenar, once años después, el vacío conceptual que dejó aquélla”. 

Penny Dreadful, la serie creada por John Logan.
Y es que el film del mismo nombre, dirigido en 2003 por Stephen Norrington, abre las puertas a una trama que, si bien difiere en bastantes aspectos de la que nos propone Penny Dreadful, establece ciertos paralelismos entre “Mina Harker/Allan Quatermain, reclutados para proteger a la Corona Británica, y Vanessa Ives/Sir Malcom Murray, que buscarán ayuda en los más variopintos personajes para rescatar a Mina del vampiro”, entre ellos, Ethan Chandler, un pistolero norteamericano alter ego de Quincey Morris en Drácula. Precisamente, ahí radica su primera contradicción al sostener que Penny Dreadul puede relacionarse más con la novela de Stoker que con el cómic de Moore: “Penny Dreadul reconfigura la narrativa de Drácula dentro del pastiche que nos presenta […] las alusiones son frecuentes, directas y a menudo pretenciosas, pero realmente funcionan y se vuelven aún más significativas cuando uno es consciente de las posibilidades intertextuales y estructurales que se abren cuando los conceptos, creaciones y personajes del Romanticismo tardío y el Gótico victoriano se combinan y coexisten”. De hecho, la serie de la NBC que firma Cole Haddon mano a mano con Daniel Knauf es la única de entre las películas que María Ibañez mencionaba en el Seminario Lecturas Entrecruzadas que pertenece al ámbito televisivo y, por tanto, puede considerarse serie.

El libro aúna algunos tópicos del fin de siècle.
Esas posibilidades intertextuales, por tanto, se convierten en una pieza clave de la literatura de género. Así, en The Bloody Chamber and Other Stories, de Angela Carter (1979), encontramos una historia de vampiros invertida, titulada “The Lady of the House of Love”, en la que un oficial inglés que atraviesa Rumanía justo antes del estallido de la I Guerra Mundial es acogido por una joven vampira. Su intención es comérselo, pero la inocencia de éste al besarle el dedo cuando ella se corta lo salva: de este modo, mientras el mordisco del vampiro transforma al humano, el beso, según parece, transforma a los vampiros en seres más afables. La historia está plagada, no obstante, de referencias al cuento de hadas, ya que el mismo oficial es comparado con el héroe del cuento grimmiano ‘The boy who went forth to learn fear’; al ser inglés, también se sitúa en la línea heroica de ‘Jack and the Beanstalk’, cuya rima se cita en dos ocasiones (’Fee fi fo fum / I smell the blood of an Englishman’); el vampiro vive en un jardín rodeado por una alambrada de espino, mientras que el narrador repite que ‘un simple beso despertó a la Bella Durmiente del Bosque’ y sugiere que el vampiro es como una joven vestida con el traje de boda de su madre, lo cual nos recuerda a la versión de Cenicienta que los hermanos Grimm nos contaron bajo el título de ‘Ashputtle’. Por consiguiente, ‘The Lady of the House of Love’ se nos presenta, en cierto modo, como una la historia invertida, demostración de deseo y poder femenino: el oficial se aleja con una rosa como recuerdo, una rosa que revive –como un vampiro-  en “un esplendor siniestro, brillante, corrupto” tras la muerte”.

Existen, pues, concomitancias con el mundo del vampiro y esa idea de gestación de la novela de Stoker aparece implícita en la serie: los personajes de Mina/Lucy, el apellido Harker e incluso The Jewel of the Seven Stars, del mismo autor irlandés, como ejemplo de ambientación de la sociedad victoriana, el gusto por lo exótico, la superstición, etc. La heterotopía de Michel Foucault, esto es, la descripción de lugares y de espacios que funcionan en condiciones no hegemónicas, y su relación con los espacios del gótico, o el mitopoema de Umberto Eco, son conceptos y autores que María Ibáñez conoce bien, a pesar de que las aportaciones de éste último a la Semiótica y de que una de sus directoras de tesis pertenezca a este campo lo hayan relegado a un segundo plano. El profesor italiano señalaba esta capacidad mitopoética del hombre para adaptar los mitos heredados, como el del vampiro, de manera que éstos sigan siendo útiles: "La capacidad mitopoética del hombre ha de modular su productividad imaginaria en función de los retos de sus cambiantes circunstancias ambientales y sus diversos contextos culturales, y de ahí deriva su labilidad y su funcionalidad en relación con las características de cada época y cada sociedad.". De esta forma, encontraremos otros films como Revenant (Richard Elfman, 1998) donde el vampiro se adapta a los nuevos tiempos, con sus propios vicios y sus nuevos temores, y hasta incluso con un nuevo clasismo.

El actor Rory Kinnear da vida a la criatura.
También es importante destacar la presencia de Víctor Frankenstein en Penny Dreadful como algo coyuntural, anacrónico, porque "trata los marcos temporales con cierta inconsistencia; [...] más que inventarse a un personaje como el de Frankenstein y su criatura, lo que han hecho es dilatar un poco el marco temporal para poder incluirle". La dualidad es un tema recurrente en la serie de Showtime y, por extensión, en toda la literatura romántico-gótica del XIX: conflicto interior, represión versus vulneración de las normas: "Me interesa el concepto de alteridad presente en el tratamiento que se da a los personajes; un ejemplo es la dama victoriana que representa Vanessa Ives [...]. Todavía no le he encontrado ninguna pega y, por supuesto, la sombra del vampiro está revoloteando constantemente sobre la trama" ahondando en otras figuras concomitantes o anticipadoras del mito como la bruja-vampiro que también está en Dreyer, por ejemplo, y en otras referencias al folklore. Aunque su aproximación al tema del upiro sea superficial, en su reseña sobre Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso dice: “Cristina Delgado refiere los más importantes espíritus sobrenaturales [...] que estaban presentes en la cultura mesopotámica y en sus representaciones artísticas y literarias, poniendo el foco de atención en los daimones femeninos y en especial en Lilith, criatura de naturaleza vampírica y carácter mítico cuya representación tomó especial importancia en el siglo XIX y perdura hasta nuestros días” […] Santos Marinas enmarca al muerto viviente de la tradición eslava dentro de un espectro más amplio que el comúnmente aceptado del vampiro […]. La variante del vampiro también se menciona en el artículo, “Dos muertos vivientes en la Bohemia del siglo XIV”, en el que Juan Antonio Álvarez-Pedrosa aborda la figura del muerto viviente entre los eslavos occidentales haciendo una comparativa entre dos textos de características comunes en los que se encuentran dos muertos sin descanso".

Una de las obras reseñadas por M. Ibáñez.
Retomando los escenarios de la serie y las líneas de su investigación doctoral María nos comenta que "el gótico surge junto con la normalización de las instituciones mentales, la medicina forense, el concepto de lo extraño, la superstición o la mediumnidad. [...] Me interesaba más bien un enfoque sociocultural en cuanto al surgimiento del gótico como género y establecer un paralelismo entre el cómic tomando como ejemplo The Sandman (Neil Gaiman, 1988), escrito en una época de bastante excitación política y malestar social en Gran Bretaña”. Esa idea primigenia aparece ahora descartada para centrarse más en el gótico “como subgénero dentro del cómic, por ejemplo, su evolución en este campo y por qué se estudia en las universidades para, sin embargo, seguir siendo tan denostado”. A ese respecto, debemos recordar la situación que atraviesan los doctorandos en España: “La Universidad ha cerrado muchos recursos de cara a la investigación, como bases de datos”, por lo que su estancia en Londres le permitió recopilar material que "aquí, con los recortes, no habría sido posible".

En cuanto a sus proyectos más inmediatos, la investigadora espera estar presente en la próxima edición de la Semana Complutense de las Letras de la UCM, que se celebra en el mes de abril, y también tiene pendiente una publicación sobre Morpheo y un congreso este verano en Irlanda en el que hablará sobre el espacio en la literatura fantástica. Estaremos muy atentos a esta trayectoria y esperamos que en una próxima ocasión María Ibáñez haya encontrado en Only lovers left alive, The Hunger o The Addiction -algunas de nuestras recomendaciones cinéfilas- nuevas líneas de interés para futuros trabajos.



© Del texto y traducciones, Fuera de Contexto.
© Carter, A.: The Bloody Chamber and Other Stories, 1979.
© Aguirre Castro, M. et alt.: Fantasmas, aparecidos y muertos sin descanso, 2014.
© Ibáñez, M.: íbidem, op. cit. "Fantasmas, aparecidos...", en Revista Amaltea, 2015.
© All rights reserved.

16/3/16

Pigritia (II)

Fotograma de la película Seven (David Fincher).
Cuatro son los vicios irascibles que, según Evagrio Póntico y otros, conforman la lista de pecados capitales, entre ellos, la pereza. A cada cual le corresponde una virtud a la par que un demonio; a la pereza, la diligencia, o "capacidad y esmero para ejecutar algo, cumplir con los compromisos y poner entusiasmo en las acciones que se realizan", pero también Belfegor "que tienta a los jóvenes a través de inventos ingeniosos y que, supuestamente, les proporcionarán riqueza". Dante la sitúa en la cuarta grada del Purgatorio, donde moran las almas de aquéllos que pecaron por descuido, en una de las secciones más cortas de su Divina Comedia, y en el quinto círculo del Infierno, que acoge a los iracundos que se despedazan a mordiscos.

Sea como fuere, en esto del periodismo también hay que contrarrestar los efectos de quienes fueron tocados de alguna forma con esos ocho vicios malvados de los que hablaba el monje iboriano. Y así, a la espera de conocer la predisposición de editoriales, autores, desarrolladores y gamers -inédita hasta la fecha- para dar cuenta de sus creaciones y lanzamientos, iniciamos nuestra particular crítica sobre dos novedades que ya anunciábamos en nuestro canal de Youtube. La primera, que puede consultarse aquí, se refiere a la novela Amapola de Sangre, sobre la que no vamos a extendernos en el presente artículo.

Contenido clásico de un juego de mesa.
La segunda, tiene que ver con Noches de Sangre, un juego semicooperativo inspirado en la película 30 días de oscuridad (David Slade, 2007) en el que cada jugador encarna a un habitante del pueblo que deberá conseguir armas y provisiones, rescatar a otros supervivientes y buscar escondites mientras son atacados por un grupo de despiadados y hambrientos vampiros. Finalista del I Concurso de ProtoJuegos de Verkami, plataforma desde la que se ha conseguido la financiación necesaria para lanzar el proyecto, ha sido creado por Fidel Montesino e ilustrado por varios artistas españoles. Pak Gallego ha colaborado como consejero y editor, "ayudando a agilizar las mecánicas y dotar al juego de una mayor diversión". 

Destacamos que el juego incluye 18 cartas de vampiros y 12 contadores de sangre, que permitirán conocer en todo momento el estado de cada superviviente y sus posibilidades de triunfo. En este vídeo, editado a partir del unboxing de Mi Cabeza Friki, os mostramos algunas de las características de la caja, elementos del juego, cartas, etc. 



Sin embargo, tras no poder concertar finalmente una entrevista con los creadores de Noches de Sangre ni conocer sus impresiones ni sus referentes más cercanos o las inquietudes que les llevaron a basar el juego en el universo del vampiro, estas cuestiones quedan en suspenso a la espera de que el vicio de aquesta accidia quede resuelto y tome parte.




© Fuera de Contexto, 2016.
© GDM, 2015.
© Fidel Montesino, 2015.
© MCF News, 2015.

20/2/16

Buon viaggio, professore


Nos ha dejado Umberto Eco. Y esta entrada va dedicada al intelectual y filósofo italiano que, como no podía ser menos, también disertó sobre el vampiro y sirvió de base a investigaciones posteriores. Loreto Gómez, de la Universidad de Granada, señalaba en Vampirismo: Drácula y la Lógica Cinematográfica que "Umberto Eco liga estrechamente el concepto de metáfora epistemológica a una forma de conocer y comprender en una época determinada [...] para proponer la figura del vampiro como una suerte de metáfora que explica cómo funciona todo un género artístico: el cine. [...] En otros términos, el fenómeno vampírico puede ser visto como una metáfora epistemológica del cinematográfico y que, a su vez, el cine mismo se reapropia y explota, haciendo de la figura vampírica una de sus más relevantes tradiciones". Siguiendo los planteamientos del profesor a partir de su Opera Aperta (1962), continúa afirmando que "el vampiro ejerce, de forma paradigmática, su función de metáfora epistemológica de todo un modelo cinematográfico que tradicionalmente cosifica el ente femenino para el placer de una mirada masculina [...] la sensibilidad cinéfila encuentra una suerte de transitividad y continuidad reflexivamente muy productiva en la relación que el fenómeno fílmico y el vampirismo mantienen".

La obra abierta del maestro Eco
De este modo, podemos considerar al vampiro "como un producto sígnico, susceptible de la libre interpretación del espectador". En La struttura assente (1968), el mito aparece como un elemento más de la obra artística y como significante que adquiere un significado al asociarse al contexto. Así, funcionan como un lenguaje encargado de comunicar al espectador una determinada visión del mundo. En cualquier adaptación de Drácula, la simbología del color rojo representado por la sangre "comunican pasión, vida, poder"; la noche muestra "el halo de maldad y de furia que rodea al conde y lo protege; los nuevos avances técnicos refuerzan la dicotomía entre la modenidad y las pasiones más primitivas; los elementos religiosos nos ofrecen una alegoría de la historia donde prima la contraposición de Dios (el Bien) contra el Diablo (el Mal). En Trattato di Semiotica Generale (1975), Eco mantiene que el signo tendrá un "comportamiento dinámico", es decir, nuestro concepto del vampiro ha evolucionado a lo largo del tiempo: "la idea del vampiro aparece como la fusión de varios códigos, con la estética del Romanticismo como uno de ellos". La alta cultura de la que nos habla pone de manifiesto el contraste entre la significación del mito desde su plasmación literaria hasta el imaginario colectivo.

Apocalittici e integrati (1964) también está plagado de referencias a Dreyer y el film Vampyr para hablar sobre "el gusto por el horror y su consumo en la complejidad colectiva de la sala cinematográfica [...] una sociedad habitada por vampiros y médicos locos" y una crítica a las publicaciones norteamericanas, que siempre sitúan "la zona de los vampiros en Transilvania, inexplicable limitación, porque el territorio válido se extiende también al oeste de los Cárpatos e interesa asimismo Bohemia y Moravia, y no raramente Estiria y Carintia, por lo menos según la mejor tradición ochocentista". José Enrique Navarro sostiene que, en Fantomas contra los vampiros multinacionales (1975), "las decisiones narrativas y editoriales de Julio Cortázar seguían las tesis de Umberto Eco de que la cultura de masas, al abolir la tradicional relación entre niveles socioeconómicos y formas diferenciadas de consumo cultural, consagra un espacio que facilita el acceso de las masas obreras a los bienes culturales", en la línea de diversas teorías que hacen confluir al marxismo, capitalismo o nazismo con un tipo de vampirismo del mismo corte.

La estructura ausente
Il nome della rosa (1984), que lo encumbraría como escritor más accesible al gran público, sirve de base para las consideraciones de Matthew Pateman en su ensayo The aesthetics of culture in Buffy, the vampire slayer (2006) cuando dice que "en lo que concierne a la inversión del famoso reproche de Umberto Eco hacia aquéllos que encontraron la introducción de su famosa novela demasiado complicada, y a quienes respondió que solamente aquéllos dispuestos a superar esa dificultad inicial serían bienvenidos como compañeros de viaje en la travesía de Adso y William, Buffy demuestra un abrazo descarado hacia lo popular bajo demanda de que esto sea aceptado incluso antes de que el espectador se embarque en su aventura". Cuando la técnica narrativa facilita un vocabulario suficiente para el drama televisivo, "por ejemplo, en I limiti dell'interpretazione, dichos argumentos son, sin embargo, completamente inútiles para la forma en que Buffy funciona [...] citando a Eco: "una serie trabaja con una situación fija y con un número restringido de personajes esenciales, alrededor de los que los personajes secundarios dan la impresión de que la nueva historia es diferente de la precedente, mientras que, en realidad, el esquema narrativo no cambia".

Este "vampiro de las ideas", capaz de "generar monstruos de la razón", qué duda cabe, y figura clave en el pensamiento intelectual de nuestro siglo, fallecía en su casa de Milán el pasado viernes 19 de febrero. Descanse en paz.


© Todos los derechos reservados.
© Del texto y traducciones: Fuera de Contexto.
© Gómez, L. en Revista Signa 23. UNED, 2014.
© Navarro, J. en "Adversidades transatlánticas: vida editorial de Fantomas contra los vampiros multinacionales". Universidad de Texas, 2012.

12/1/16

El vampiro, de Scribe

A. Eugène Scribe (1791-1861)

Eugène Scribe fue un dramaturgo francés y miembro de la Academia gala en 1834. El periodista y escritor Mariano José de Larra figura entre uno de sus más fieles traductores, lo que ha permitido conocer parte de su obra en numerosos artículos de crítica teatral: Camilla, ou soeur et frere (que Larra tradujo y llevó a escena con el nombre de Julia), Siempre (adaptacion de 1834), Hacerse amar con peluca o El viejo de veinticinco años (traducida, a su vez, por Ventura de la Vega), La nieve y No más muchachos, por citar algunas. 

Sin embargo, sería Antonio García Gutiérrez quien dejara en manos de la crítica teatral la translación de Le vampire, de Eugéne Scribe y Mélesville (colaborador del escritor francés), comedia en un acto que se estrenó el 15 de junio de 1820 en el Théâtre du Vaudeville de París.

El periódico El Observador publicaba la reseña teatral de Larra el 30 de octubre de 1834:
"Preocupación por preocupación, yo no sé qué es mejor, si creer las cosas que nosotros damos en creer aquí, o creer, como los alemanes, en vampiros. Al fin, sea dicho con permiso de la censura, si un vampiro es una persona que regresa de luengos sitios a chupar la sangre de los hombres, aquí tenemos uno a la vuelta de cada esquina. Toda la diferencia está en que, más sesudos, los alemanes conservan un miedo muy natural a los que les chupan la sangre, al paso que aquí, más acostumbrados, los vemos andar entre nosotros, y aun hacémosles agasajos. En cambio,  nuestros vampiros, más domesticados que los alemanes, no se andan espantando las comarcas, ni chupando a salto de mata sino que chupan a pie firme, van al teatro, van de paseo, viven sanos y colorados, y es preciso estar tan seguro como lo está uno de que murieron efectivamente en otro tiempo, para no persuadirse de que son inmortales. Por lo demás, parécese bastante El vampiro puesto en la Cruz a los vampiros que nos ponen la cruz a nosotros. Va y viene, es arrogante y atrevido; quiérenlo echar, y él no se quiere ir; por fin se escabulle y se esconde..., gasta coche y cara feroz..., enteramente lo mismo. Una pequeña diferencia les encuentro, sin embargo, a saber: que a nuestros vampiros políticos se los ve venir, se les entiende siquiera, y El vampiro húngaro representado en esta noche es obscuro e ininteligible hasta no más. El autor de El vampiro ciertamente no anduvo muy acertado en punto a intriga; y en punto a argumento, confesamos ingenuamente que no hemos podido dar todavía con ningún cabo que nos ayude a desenredarlo. Ello, sí, parece comedia, porque hay un tío que perdona a un sobrino, y dos bodas en un abrir y cerrar de ojos; y no solo parece comedia, sino que hasta parece comedia del día en aquella agradable coplita con que concluye pidiendo al público con franqueza no sé qué bagatela de aplauso, que aquel, demasiado comedido, no tardó en conceder a la gracia y bien decir de la señora Díez. Nosotros quedamos cavilando acerca del modo de hacer un análisis claro y exacto de esta monada dramática; al momento que la hayamos entendido daremos de ella cuenta a nuestros lectores. En el ínterin nos contentaremos con decir que la traducción no nos pareció mal".
Théâtre du Vaudeville, pintura de A. Blanchard
Concluye así la escueta panóramica que Larra nos ofrece sobre esta obrita del dramaturgo francés, de no más de cuarenta páginas, que encierra, no obstante, algunos detalles interesantes sobre la figura del vampiro que emergía en el Romanticismo literario del siglo XIX, y sirve como pretexto para reprobar el comportamiento de la clase política y social predominante en la época, tan común en los escritos del escritor madrileño.

*A.H. Joseph Duveyrier, Mélesville, fue un prolijo autor dramático francés, con más de 300 piezas teatrales, y destacado director de escena.

31/12/15

¡Feliz Año Nuevo 2016!

Desde Fuera de Contexto, os deseamos un Feliz 2016. Esperamos que el nuevo año venga cargado de nuevos proyectos y muchísimas historias de vampiros.

31/10/15

Vampiros iraníes, novedades editoriales y mucho más

Si te perdiste el estreno de nuestro vídeoblog, este mes volvemos con una segunda entrega que aborda las novedades editoriales y alguna que otra agradable sorpresa audiovisual. En esta ocasión, introducimos un pequeño apunte a los libros Carmilla (Ediciones Siruela), Drácula Año Cero (Cazador de Ratas), Barcelona: 1912. El caso Enriqueta Martí (Silex Ediciones), y a la nueva temporada de American Horror Story, con Lady Gaga en uno de los papeles protagonistas.

Te estamos esperando...



30/9/15

¡Ya estamos en Youtube!

Fotograma de Bloodsucking Bastards (Fortress & MTY, 2015)
Desde aquí, Fuera de Contexto quiere invitar a todos nuestros seguidores en las diferentes plataformas a participar en la inauguración de nuestro nuevo Canal en Youtube el próximo jueves 1 de octubre de 2015 a partir de las 23,30h. (hora local GMT).

Esperamos que todos disfrutéis del nuevo proyecto, paralelo a los contenidos que publicamos regularmente, ahora en formato videoblog. En esta ocasión, el Festival Internacional de Cinema Fantastic de Cataluña será el protagonista de nuestra primera entrada. ¡No os lo perdáis!




15/6/15

Feria del Libro de Madrid 2015

El prolijo siglo XIX nos ha dejado, a través sobre todo de la pintura y la literatura, imágenes evocadoras de acantilados infinitos, suicidios románticos, nostalgia patológica de escritores y artistas -ese spleen de París- y acritud melancólica del alma. Pero también escenas de persecución trepidantes para dar caza al no-muerto, tan bien plasmadas por Terence Fisher en el siglo posterior y por Coppola o Stephen Sommer ya en nuestro tiempo, como las que podemos disfrutar en cualquiera de sus películas dedicadas al género.

Este año, la Feria del Libro de Madrid, en un entorno a la vez tan sugerente y enigmático como es el Paseo de Coches del Retiro, ha acogido la exposición que el ilustrador Fernando Vicente dedica a la obra de Bram Stoker partiendo de referentes cinematográficos, pues, como él mismo señala, "nunca había leído el libro hasta que la editorial Reino de Cordelia me propuso ilustrar la novela", más de setenta imágenes únicas del total de las casi seiscientas páginas que comprenden esta nueva imprimación del libro del escritor irlandés.

Drácula (Reino de Cordelia, 2014) se aleja del cliché propuesto en las pantallas para dotar a la obra de una dimensión artística diferente, con la elegancia que caracteriza a sus dibujos y un estilo inconfundible que sitúa a Vicente en la línea de otros homenajes gráficos al mito como el realizado por Fernando Fernández (Glénat, 2004), John J. Muth (Marvel, 1987), Wilfried Sätty (Ballantine Books, 1975), o Ana Juan (Ediciones de Poniente, 2007).

Para aquellos interesados en una primera aproximación al material publicado por Fernando Vicente y a los detalles técnicos (composición en blanco, negro y rojo sobre papel con acrílico) o para quienes no tuvieran la oportunidad de disfrutar de sus ilustraciones en la 74ª Feria del Libro de Madrid, reproducimos un vídeo que el propio autor comparte en su canal de YouTube con la mayoría de los dibujos.




© Fuera de Contexto, 2015.
© ABC TV, 2015 (FC no percibe ningún derecho sobre la publicidad alojada en el vídeo, ni se hace responsable de su contenido).


11/6/15

Por siempre, Conde Drácula

Aunque conocimos la noticia de su muerte algunos días después, el actor británico Christopher Lee fallecía el pasado 7 de junio dejando huérfanas a todas las criaturas de la noche a las que cautivó con una de sus interpretaciones más emblemáticas: la del noble-vampiro, el aristócrata Conde Drácula.

No haremos acopio de todos los obituarios publicados en diferentes medios de comunicación, ni de su vasta producción artística, avalada por más de doscientas películas y proyectos musicales, con un BAFTA honorífico en 2011 y el reconocimiento de millones de fans en todo el mundo gracias a trabajos posteriores como Star Wars o la trilogía The Lord of the Rings.


Simplemente, queremos rendir homenaje a su figura con unas líneas que Roman Gubern escribió para la mítica revista del grupo francés Hachette, Fantastic Magazine, bajo el título de "Amado Monstruo", una glosa dedicada al vampiro con motivo del estreno en las pantallas españolas del Drácula rubricado por Francis Ford Coppola, y que transcribimos a continuación:
"El vampiro siempre nos ha fascinado, sobre todo como mito erótico, con el mordisco-coito que hace que sus caninos fálicos penetren la carne de bellas mujeres y las desfloren con el rojo de la sangre. Nuestro estremecimiento es más de placer que de miedo. Siguiendo literalmente a Bram Stoker y a Murnau, Polanski nos recordó -con ironía- que los vampiros masculinos también pueden buscar presas masculinas, en una época feliz en que el sida todavía no había irrumpido. Todo esto nos lo estropeó un poco Werner Herzog, cuando se empeñó en demostrarnos que el vampiro es una tristísima víctima existencial, condenada a vivir por toda la eternidad. Y ahora un docto neurólogo nos amenaza con probar que su mordisco deriva de las epidemias de rabia de la Edad Media. Nuestro gozo erótico en un pozo".
Un vampiro que se ha hecho eterno en la retina de los espectadores, entrañable a pesar de la fiereza del personaje. Icónico pero, sobre todo, tremendamente humano. Hasta siempre, Sir Christopher Lee.


© Roman Gubern/Fantastic Mazagine, 1993.
© Fuera de Contexto, 2015.

10/6/15

Y el Verbo se hizo Carne...

¿Quién no se ha sentido transportado alguna vez a los lugares y recovecos que nos propone, por ejemplo, Sheridan Le Fanu en su Carmilla o Bram Stoker en The Lair of the White Worm? Por ello, este mes, con motivo de la Feria del Libro de Madrid, queremos premiar la fidelidad de nuestros followers con el sorteo de un ejemplar de Drácula Anotado (edición con prólogo de Leslie S. Klinger) entre todos los nuevos seguidores de Fuera de Contexto.

Para participar, sólo tienes que seguir unos sencillos pasos:

1) Ser seguidor de Fuera de Contexto en Twitter: @theouttacontext
2) Participar con el hashtag #VampiLibro y tu respuesta a la pregunta que planteamos al final de esta entrada.
3) Compartir el sorteo en tus redes sociales favoritas mediante cualquiera de los botones que encontrarás al pie de cada artículo y en el margen izquierdo de la página.

Tienes hasta las 23.59h. del próximo 30 de junio para participar. El ganador será notificado por mensaje directo en su cuenta de Twitter. ¡Suerte!

Pregunta: ¿A qué libro y autor pertenece el fragmento de la fotografía?